Frases De Libros - Tumblr Posts
Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.
-La tregua, Mario Benedetti.
Pero, ¿quién es la Muerte? Es la dama que asola y agosta cómo y cuándo quiere.
-La Condesa Sangrienda, Alejandra Pizarnik
A veces pienso sinceramente que ojalá se haya sentido vacío y desamparado en algún momento de su vida; tanto como para rajarse las muñecas hasta tocar hueso. Porque si él se sintió así de mal pero sobrevivió y se convirtió en un adulto tan fantástico, entonces puede que aún haya esperanzas para mí.
Lo siento, Leonard Peacock. Matthew Quick
Era como si se le hubiese roto algo por dentro que no se pudiera reparar jamás.
Lo siento, Leonar Peacok. Matthew Quick.
¿Me trajiste la risa de la mariposa? ¿Tienes un frasco con lágrimas de rosa? ¿Recogiste a caso los sueños de un hada? ¿Me enseñarás el color de tu alma?
El coleccionista de relojes extraordinarios, Laura Gallego.
— Las cicatrices nunca se van, ¿verdad?
— Van y vienen, creo yo.
El prisionero del cielo, Carlos Ruiz Zafón.
Empezó a escribir cartas que nunca supo cómo terminar.
El prisionero del cielo, Carlos Ruiz Zafón.
- ¿Quién quiere ser una buena chica por voluntad propia? Yo no.
El laberinto de los espíritus, Carlos Ruíz Zafón.
Ariadna desprendía aquel perfume de las almas rotas que se han extraviado por el camino y creen avanzar hacia alguna parte.
El laberinto de los espíritus, Carlos Ruiz Zafón.
Parezco sorprendentemente común, desoladoramente ordinaria.
Prohibido, Tabitha Suzuma.
Me levanto y sigo corriendo, deseando convertirme en viento, en agua, en cualquier cosa inanimada que me impida sentir nada más.
Una sonata de verano, Belén Martínez.
Qué más da. Hombre. Mujer. Ambos son personas. De lo único que tienes que preocuparte es de encontrar a una buena. El resto es relativo.
Una sonata de Verano, Belén Martínez.
Todo sigue como lo dejé. Los libros en la estantería, el portátil sobre la cama, las puertas del armario sin cerrar, varias gorras apelotadas en un rincón. Todo es mío y, sin embargo, parece que ya no me pertenece.
Una sonata de verano, Belén Martínez.
Él era un soñador. Le gustaba pasar el tiempo leyendo y evocando tierras lejanas que tal vez nunca llegaría a visitar.
El coleccionista de relojes extraordinarios, Laura Gallego.
¿Qué era la juventud en el mejor de los casos? Una época de experiencia, de inmadurez, un tiempo de estados de ánimo pasajeros y de pensamientos morbosos.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
Me pregunto quién definió al hombre como un animal racional. Fue la decisión más prematura que se ha dado nunca. El hombre es muchas cosas, pero no racional.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
(...) siempre me tendrás afecto. Represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el valor de cometer.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
Las emociones de las personas que se ha dejado de amar siempre tienen algo de ridículo.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
Todos llevamos dentro el cielo y el infierno.
El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde.
(...) no hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.
Una habitación propia, Virginia Woolf.